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miércoles, 19 de marzo de 2008

Estudiantes ganó y es puntero del grupo 2


Estudiantes de La Plata derrotó ayer a Danubio de Uruguay por 2 a 0 con goles de Juan Sebastián Verón, de penal, y Leandro Desábato en el estadio Ciudad de La Plata. De ésta manera, el Pincha alcanzó la punta del grupo 2 de la Copa Libertadores de América.
Estudiantes, que en Montevideo le había ganado al equipo uruguayo por 2 a 1, tomó la iniciativa y con remates de Pablo Piatti y Ezequiel Maggiolo puso en evidencia su clara intención de ir por los tres puntos, mientras que Danubio intentó jugarle de igual a igual aunque marcó más de lo que jugó.
De esta manera, el conjunto que dirige Roberto Sensini se encontró frente a un adversario complicado, que presionó en la zona de volantes y por momentos le creó problemas por el sector derecho de la defensa a través del colombiano Daley Mena.
Un minuto antes del descanso el arbitro Leonardo Gaciba cobró mal un penal por una supuesta infracción dentro del área contra Piatti, lo que derivó en la ejecución de Verón y en la ventaja "Pincha".
Con la tranquilidad que le dio aquel gol, Estudiantes encaró la segunda etapa con buena disposición, mientras Danubio buscó la igualdad sin mucha claridad pero con mucha actitud, lo que complicó más de lo esperado al equipo que conduce Sensini.
A los 31 minutos del complemento, tras una jugada con pelota detenida, Leandro Desábato convirtió el 2-0 de cabeza, poniéndole cifras definitivas al encuentro y una dosis de tranquilidad a su equipo.
Con este resultado, Estudiantes encabeza la tabla de posiciones del grupo 2, con 7 puntos, aunque tiene un partido más que sus perseguidores, Lanús y Deportivo Cuenca, ambos con 5 unidades, quienes el jueves se enfrentarán buscando la punta de un grupo en el que no está nada dicho.

Germán Papagno

jueves, 21 de junio de 2007

La alegría de un país entero


El Obelisco volvió a convertirse anoche en la cita obligada de una celebración deportiva en Buenos Aires, como un gigantesco brazo extendido de los festejos que compartieron en Porto Alegre jugadores, dirigentes e hinchas boquenses por la obtención de la sexta Copa libertadores de su historia.
Apenas finalizada la final ante Gremio y pese al frio que azotó el día en Buenos Aires, los hinchas de Boca gritaron y festejaron, como si estuvieran en Porto Alegre con sus ídolos. Y mientras en la ciudad brasileña un grupo de poco más de 2.000 xeneizes festejaban en una de las tribunas del imponente Olímpico Monumental , en Buenos Aires cerca de mil hinchas hacían sonar bocinas y levantaban los "trapos azul y oro" que tantas veces mostraron en la Bombonera o en otras canchas del país. Claro que la celebración no fue exclusiva de Buenos Aires y Porto Alegre, porque en Argentina se festejó hasta en los sitios más alejados como Jujuy, ya que bien al norte del país hubo marchas y caravanas como en el barrio de La Boca. Los simpatizantes boquenses ataviados con gorros, remeras y banderas xeneizes se congregaron en el centro de San Salvador de Jujuy, en la tradicional esquina de Belgrano y Lavalle. E inclusive 300 kilómetros al norte de la capital, alrededor de cien hinchas se reunieron en la plaza de La Quiaca para manifestar su felicidad con petardos y bengalas que se observaron inclusive desde la frontera con Bolivia. Como siempre, como ocurre repetidamente en los últimos años, otra vez Boca convocó a los argentinos a celebrar, en Porto Alegre, en Buenos Aires, en Jujuy y donde late un corazón de sangre azul y oro, pero también celeste y blanca.

Fuente: Télam

Por Matías Dono

jueves, 14 de junio de 2007

Boca ya salió camp...

Hace exactamente una semana la pregunta era si alguien creía que Boca no saldría campeón de la Copa Libertadores. Ayer, luego del 3-0 a Gremio en la Bombonera, el equipo que dirige Miguel Ángel Russo se encargó de despejarle las dudas a algún anti-Boca que esperaba ver campeón al equipo brasileño.
¿Cómo?, una vez más de la mano de un inspiradísimo Juan Román Riquelme, figura indiscutida del partido, en el cual no sólo volvió a convertir, como contra Cúcuta, sino que participó de los otros dos goles del conjunto Xeneize. El ex Villarreal juega y hace jugar a un equipo que ayer carecío de ideas y que aprovechó el mezquino planteo del Gremio.
La primera emoción de la nohce llegó a los 18PT cuando Rodrigo Palacio corrigió un remate mordido de Martín Palermo. Ya en el segundo tiempo Boca supo aprovechar el hombre de más (Sandro fue expulsado a los 13) y a los 18, Román se encargó de establecer el 2-0 con un derechazo al palo derecho de Sebastían Saja, luego de un tiro libre indirecto en la puerta del área. Ya sobre el final (44), Pablo Ledesma cerró el marcador con un cabezazo bombeado tras un centro de Palermo.
El encuentro no estuvo a la altura de una final de Copa Libertadores porque, por momentos, la gente se preguntaba cómo había llegado Gremio a una final jugando de la manera en que lo hizo anoche: mal. El equipo conducido por Mano Menezes salió a aguantar el cero y tratar de contrragolpear a un Boca que lo peor que podes hacer es regalarle la pelota porque te pasa por arriba.
Los Xeneizes están de fiesta porque, si bien los jugadores no se animaron a decirlo, saben que el miércoles que viene viajarán más que tranquilos a Brasil debido a la abultada diferencia que lograron anoche y más si tienen en cuenta que el Gremio mostró poco y nada de fútbol.
Una vez más la mística y los hombres de experiencia en esto de jugar finales de la Libertadores dijeron presente en La Bombonera. Esta vez, la intensa niebla que cubrió el estadio de La Boca el jueves pasado estuvo ausente. Quizá la naturaleza sabia también quiso aportar lo suyo para que no queden dudas que Boca ya salió camp...
Por Germán Papagno

miércoles, 13 de junio de 2007

Hasta luego Román

El partido de ida por la final de la Copa Libertadores contra el Gremio tendra un condimento extra (y triste) para los hinchas de Boca: será el último partido que Juan Román Riquelme juegue en la casa de los xeneizes, La Bombonera. Su prestamo con Boca vence el 30 de junio y aunque todavía no se sabe donde jugará la segunda mitad del año, regresará al Villareal, dueño del pase.
Los dirigentes hicieron todo lo posible para retener al enganche, pero como ya había afirmado el presidente de Boca, Mauricio Macri, "retener a Román es imposible". Y así fue, Riquelme se irá del club que tanto ama. El xeneize se enfrentará hoy con Gremio por la final de la Copa Libertadores, y la próximo semana será visitante en Brasil. Ahí sí, Román se despedirá de sus hinchas.
La cabeza de Riquelme está puesta en la definición de la Copa. No sabe qué le deparará el futuro, debido a que su vuelta al Villarreal, dueño del pase, no es tan esperada en España. "No pienso en otra cosa", relató con un tono de ya extrañar el mundo Boca.
Un hombre de pocas palabras, que dice lo justo y necesario. Siempre presente en los momentos díficiles. Cuando Boca lo necesitó, Román dijo presente. Los hinchas xeneizes lloraran tu despedida pero soñaran con tu pronta vuelta. Tu gran amiga la pelota extrañará tus caricias, toques y delicias. Por eso y mucho más, hasta luego Román.


Por Matías Dono

viernes, 8 de junio de 2007

Boca y una historia de nunca acabar


El ambiente del fútbol lo daba por muerto. Los anti-Boca se relamián con la certeza que éste semestre sería un fracaso para los Xeneizes. Su clásico rival, ya descorchaba y se emborrachaba en los tablones para festejar que Boca se quedaba sin nada y, de paso, ahogaba sus propias penas. Pero allí, en una Bombonera cubierta por una niebla que no permitía ver de un área a otra, aparecieron 11 guerreros dispuestos a dar vuelta una historia que hace una semana había empezado mal en Colombia.

Y así fue. Los detractores de un cada día más líder Juan Román Riquelme tuvieron que callarse luego del excelente tiro libre que el 10 clavó en el ángulo del arco de Cúcuta a los 43 PT. Pero el ex Villarreal no se conformó con el gol(azo) y se encargó de meter a los colombianos en su propio campo durante todo el segundo tiempo.

Pero en las bravas los amigos siempre están y nunca te dejan sólo. Por eso, Martín Palermo fue quien acompañó, sin mucho fútbol pero con muchas ganas, a su amigo Román para dejar a Boca en una nueva final de la Copa Libertadores, la quinta en ocho años. Luego de un centro de Neri Cardozo, el Loco apareción por el segundo palo y estableció el 2-0 (16 ST) que ya le perimitía a Boca pasar de ronda.

La frutilla del postre la puso Sebastían Battaglia, otro que sabe, y mucho, de jugar partidos decisivos. Entró en el segundo tiempo por Cardozo y en la primera que tocó dentro del área, a los 44 ST, la mandó al fondo de la red con un cabezazo cruzado tras un centro ¿de quién?, sí, de Riquelme.

Creer o reventar para los hinchas de los restantes equipos argentinos pero Boca, a partir de 1998 y con Carlos Bianchi como DT, comenzó a formar una mística copera que hace que, sin importar la calidad de sus jugadores, pelee hasta el final.

En estos casi 10 años pasaron arqueros ganadores como Oscar Córdoba y Roberto Abbondanzieri, para dejarle los tres palos a un sólido Mauricio Caranta. Atrás quedó el Patrón Bermudez para que el liderazgo de la defensa quede en los pies de un impasable Claudio Morel Rodriguez. En el medio hubo experimentados (y rústicos) como Mauricio Serna y Raúl Cascini, mientras que hoy tres chicos de la cantera deleitan a propios y ajenos: Pablo Ledesma, Ever Banega y Neri Cardozo. Y arriba retornó el gran Riquelme para que los hinchas olviden rápido de la ida de el máximo ídolo del club, el mellizo Guillermo Barros Schelotto, y el aire fresco de Rodrigo Palacio, más el inagotable optimista del gol, hacen que a Boca le pasen los años pero no los logros deportivos.

Boca está en una nueva final y el Gremio de Brasil ya lo espera. ¿Álguien cree que Boca no saldrá campeón de la Libertadores?


Por Germán Papagno